Marty Supreme
Un personaje de varias capas, difícil de clasificar y a la vez atrapante. Tengo algo con su protagonista, no se si termina de convencerme nunca, pero tengo que reconocer que con su delgadez extrema que parece que esta a punto de quebrarse, tiene una capacidad camaleónica y una enorme ductilidad para encarar personajes complejos.
7 Butacas
Marty Mauser es el personaje que cree que es el mejor jugador de tenis de mesa del mundo, estamos en los anos 50 y al parecer había tantos salones para jugar a este juego como tiempo después hubo de pools o de flippers.
El personaje es un nadie, un seco, un marginal que esta siempre por volcar, que toma decisiones equivocadas todo el tiempo y que esta seguro que no solo es el mejor (nadie mas que el parecen saberlo) sino que ademas tiene que actuar en consecuencia.
Entonces todo lo que toca lo que seduce, lo que corrompe, es para ese objetivo, llegar al campeonato mundial y coronarse, no importa a quien cague en el medio para conseguir el dinero para ir, ni lo que destruya en el medio.
Marty apenas llega a fin de mes trabajando en una zapatería de Nueva York. Allí se acuesta con una vieja amiga y vecina llamada Rachel (Odessa A'zion), quien está casada con un tipo con pinta de Stanley Kovalsky pero que está claramente enamorada del cautivador Marty. Marty se marcha a ese campeonato donde intenta vivir lo mejor posible, incluso cambiando su habitación al Ritz e intentando culpar a los organizadores del evento.
Todo mal.
En ese campeonato y alojado en ese hotel varios escalones por arriba de su bolsillo, ve a la ex reina de taquilla Kay Stone (hermoso volver a ver a Gwyneth Paltrow) caminando por el vestíbulo, y al instante se siente atraído por su estrellato, aunque esté algo desvanecido.
Se las arregla para entrar en la vida (y la cama) de Kay con pura bravuconería, incluso intentando coordinar tratos comerciales con el esposo de Kay, el propietario de una fabrica de bolígrafos, mientras duerme con su esposa.
Pierde el campeonato y se convierte en una broma en Japón como el "Americano Derrotado", regresa a Nueva York endeudado, teniendo que reconstruir su ego y reputación, cueste lo que cueste. Y entonces descubre que Rachel está embarazada.
A partir de ese momento todo ira peor y peor cada escena.
Todo será histérico y frenético.
Entre los personajes secundarios están Fran Drescher y nada menos que Abel Ferrara, pero la película es de Chalamet, quien captura a la perfección al tipo de persona que cree que la confianza es moneda de cambio.
Ofrece una actuación que recuerda a Al Pacino de los 70, interpretando al tipo que es la persona más fascinante y molesta de la sala al mismo tiempo o al Dustin Hoffman de Midnight Cowboy.
La historia de un tipo agobiado por lo grosso que cree que es, pero que el resto no se da cuenta, muy norteamericano todo.
Tambien es inclasificable, me hizo acordar a Anora en algunas cosas.



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