viernes, 13 de mayo de 2011

El avispón verde


El avispón verde

Nada de lo que sucede moviliza ni entretiene. Salva unos ratos el malo, un malo muy malo que ya vimos en Bastardos sin gloria. Uno de esos personajes que, si no mataran despiadadamente serían entrañables.

El resto es disonante, falsa escuadra, una canción desafinada (que por cierto, la banda de sonido tiene esa extraña sensación de venir siempre desacompasada).

El protagonista, un admirable comediante como es Seth Rogen, está totalmente fuera de personaje, el avispón verde no era un adolescente caprichoso y excéntrico, era el hijo de un magnate de los medios millonario, como tantos otros niños ricos con tristeza que fueron súper héroes (Batman, sin ir más lejos).

Yo recuerdo haberme pasado una tarde entera en el fabuloso museo de la radio y la televisión de la calle 52 de Nueva York, pidiendo cintas, grabaciones sonoras, películas, para ver en una exclusiva cabina individual. Pedí Hold that lyon, el capítulo de los Tres Chiflados en el que aparecen los cuatro, Moe, Larry, Shemp y un Curly ya paralítico. Y también pedí la grabación original de La guerra de los mundos, leída por Orson Welles y el capítulo uno de El avispón verde.

De esa emoción, este fiasco.

No la ví en 3D, supongo que le hubiera agregado algo a las escenas de acción, pero creo que no hubiera cambiado mi percepción y cometario.

Ni los recursos tecnológicos, ni un buen cast, ni unos malos muy malos (tan necesarios en estas películas) salvan la falta de respeto por el cómic. Para encarar una película sobre un súper héroe, creo que hay que haberlo admirado, querido, imitado, por lo menos.

No creo que haya sido el caso de los encargados de esta película.

Se la nota burocrática, cumpliendo con el mandato de un estudio que no puede dejar el casillero vacío a la hora de revivir a esos personajes de nuestra infancia.

Párrafo aparte merece Kato.

Señores, reverencias a Bruce Lee! Cómo osan poner a cualquier oriental en esos trajes, por más bienintencionados y acróbatas, ese papel le queda grande a todos. Menos, creo, que a Jet Li.

Atención otro tema no menor, una de las protagonistas es Cameron Díaz, entrañable Cameron, dulce, sonriente, divina. Cameron ilumina siempre la pantalla, pero ni eso han aprovechado, no se luce, no tiene relieve, y no bailaaaaaaaa…!!!!! Imperdonable.

No pierdan el tiempo, esperemos a Linterna Verde, que se aproxima a nuestras salas.

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