lunes, 24 de julio de 2017

Midnattssol

Mindnattssol (Sol de medianoche)

Como en la fabulosa Bron/Broen, la cooperación entre policías de distinta nacionalidad, un crimen brutal que desencadena asesinatos en serie, y el trasfondo étnico como entorno para una historia eficaz.


7 Butacas



Es cierto, no son fáciles las series nórdicas, requieren unos minutos de sintonía fina para acostumbrar el oído a los sonidos, a los paisajes despiadados por el fío y al ritmo narrativo, pero qué buenos son!

Sol de medianoche (días eternos) transcurre en Suecia, en el campo, y a partir de la brutal muerte (y creativa en las formas) de un ciudadano francés, el fiscal encargado de la investigación, su equipo, y por la nacionalidad del muerto, una policía francesa, serán los encargados de ir desentrañando una trama intensa, molesta desde la incomodidad del día eterno, la falta de sueño y el frío, y a la vez conmovedora y educativa.

Después de los primeros capítulos nos iremos encariñando con el fiscal adjunto y la mujer policía, que serán presentados con sus vidas complejas e irán desnudando sus actitudes y formas de encarar los temas, y se nos irán presentando los hechos de manera inteligente.

Iremos descubriendo una mina enorme, que rige las actividades del pueblo, la lucha de un pueblo originario (los Sami, Lapones) que pelean por su tierra y sus costumbres milenarias, y la resistencia de los suecos a esa lucha.

Varios subtextos que se irán entrecruzando para armar un tejido complejo, que cruza intereses económicos, una intriga internacional, las reivindicaciones de los indígenas primeros pobladores del lugar y las vidas, sufridas, complejas, de los dos investigadores.

La trama tiene sentido y tiene lógica, no busca atajos y no hay giros inesperados, esto está bueno, tenemos siempre todos los elementos a la mano para ir desentrañando la trama.

Son 8 capítulos, es del año pasado, y se suma con una buena calificación a la buena lista de series de aquel lado del mundo.

lunes, 17 de julio de 2017

Saknad

Saknad

Paisajes pueblerinos extraordinarios, un misterio y siempre la sordidez y la sorpresa en esta serie escandinava a la altura de sus primas

6 Butacas



Sale frío de la pantalla, se intuye en esos colores apenas insinuados, en esos ambientes calefaccionados y esos gorros, en la respiración humeante de los protagonistas.

Maja Silver es una detective que huyó de su pueblo para hacer carrera en Estocolmo.

Su hija, que sigue viviendo en el pueblo, ya no es una niña, y a pesar de que ha estado al cuidado de la segunda esposa de su padre, mantiene algo de vínculo con ella.

Vuelve para verla y dos circunstancias inesperadas la hacen permanecer más de la cuenta.

El jefe de policía local, su amigo, muere repentinamente y el hallazgo de un cuerpo caído de un acantilado, configuran el punto de partida de esta serie de 4 capítulos que reafirma la extraordinaria habilidad de los escandinavos para el policial.

Es Suecia esta vez, y sus creencias, sus bosques impenetrables y sus estados de ánimo. Sus suicidios y borracheras, sus convicciones y su apego a las normas.

Maja será entonces, por algo fortuito, la encargada de investigar lo que sucedió con esa chica que acaba de morir.

La investigación la llevará a una congregación religiosa, con un pastor extraño y un mundo de relaciones complejas.

Bien narrada, sobria, y bien actuada, Saknad es una serie corta, contundente, y fiel al estilo escandinavo de contar historias.

No defrauda

viernes, 14 de julio de 2017

El elegido

El elegido

Difícil verla después de leer "El hombre que amaba a los perros", pero deja una buena impresión.


6 Butacas



Después de Leonardo Padura y su bella novela, será difícil cualquier aproximación al tema del asesinato de Trotsky en México. 

No solamente por la belleza y la descripción, sino porque se metió tan profundo en el alma de esos personajes destinados a cruzarse de la peor manera, que ningún relato nos va a conformar.

Pasa eso con esta película. 

Hace una buena pintura de época, sobrevuela los ánimos y las motivaciones de todos los personajes, pero en definitiva nos narra un hecho histórico de gran peso con eficacia.

El tema es que la película, ahora vuelvo a la literatura, no puede abarcar la riqueza de Ramón Mercader y su preparación y el labrado de su memoria, o el rol que su madre, Caridad Mercader jugó en esta trama que duró años.

La policía secreta, alguna pintura del frente de batalla en la guerra civil española, que da origen al relato y un aceitado trabajo de reconstrucción de época son las virtudes de la película.

Nos va situar (demasiado rápido para mi gusto) en los finales de la década del 30, con un Trotsky ya asentado en Coyoacán, y en el entrenamiento de su matador (no demasiado exhaustivo en la película, algo burdo en realidad) y en el proceso de infiltración al círculo íntimo del líder, a través del enamoramiento de una de sus secretarias por parte de Mercader.

Los hechos que conocemos contados de manera superficial (todo parece superficial después del libro de Padura) pero encajando en un rompecabezas que se va descubriendo sin sobresaltos ni sorpresas.

Tiene algunas curiosidades, es una coproducción española y mexicana, pero está mayormente hablada en inglés. Alfonso Herrera es Ramón Mercader, el que interpreta al novio de Lito en Sense 8 y aparece un conocido nuestro (también hablando en inglés) Javier Godino, el asesino de El secreto de sus ojos.

Edulcorada, pero cuenta al fin una historia

viernes, 7 de julio de 2017

Paranoid

Paranoid 

La ironía inglesa, un asesinato a la vista de todos y un equipo de investigadores de un pueblo demasiado tranquilo en una mezcla de dosis exactas


6 Butacas 


Porque a diferencia de otras series producidas en el Reino Unido, esta es más brillante, si bien la trama es oscura, los personajes tienen un toque de ironía y características que los hacen cercanos, de alguna manera, vecinos.

Y es la clave de Paranoid, un asesinato a la vista de mucha gente en una plaza pública llena de niños, una trama que se irá revelando de manera clásica y un trío de investigadores compuesto por un joven apuesto, una casi cuarentona que quiere embarazarse a toda costa y un veterano con ataques de pánico.

Estos son los ingredientes de la trama de 8 capítulos bien construidos y con buenas dosis de intriga y sonrisa.

No esperen más que esto, pero está muy bien como entretenimiento.

Quizá la manera de resolver la trama deja un poco que desear, ya que recurre al clásico argumento de los poderosos, en este caso un laboratorio de medicamentos que todo lo aplasta, incluso, meterse en esas vidas campesinas de forma brutal.

Es un buen entretenimiento.

miércoles, 21 de junio de 2017

Cuatro estaciones en La Habana

Cuatro estaciones en La Habana

El universo del detective Mario Conde, de Leonardo Padura, y su mezcla milagrosa de literatura, desencanto y revolución


8 Butacas



Si tuvieron la enorme felicidad de leer "El hombre que amaba a los perros" de Leonardo Padura, y con ese envión se atrevieron a cualquiera de la serie de historias que escribió con el protagonismo de su detective Mario Conde, esta serie que Netflix presenta en 4 episodios es más que obligatoria.

Y además, porque si no tuvieron esa suerte, de toparse alguna vez con un libro de Padura, la serie es disfrutable por igual. No hace falta conocimiento previo.

Son cuatro historias que Netflix no edulcora, no hace para la gran venta, no paquetiza. Por el contrario, con Padura en un rol de asesoramiento y control de calidad, no hace ningún esfuerzo por industrializar las imágenes, las proyecta así en crudo casi, tal cual es esa Habana de desencanto, de sueños frustrados, de mentiras y de ideología que todo lo perfuma.

Mario Conde es un policía desencantado de todo. Quiso ser escritor, pero el partido le tenía reservadas otras actividades, terminó policía, investigador, y quizá por ese costado de luminosidad literaria, de haber leído tanto, de estar por arriba de la media, le llegan los casos más complejos.

La serie toma 4 historias, 4 libros, de Conde, y los transforma en pequeñas miniaturas cinematográficas de impecable factura, con un apego a ultranza a los detalles de Padura para contar la Cuba de estos días, y unos personajes medido, increiblemente compuestos y a los que no les hace falta sobractuar nada.

No hay bajada de línea, no hay golpes bajos, es a partir de la investigación de cada caso que iremos descubriendo las razones de una sociedad que se muestra de una manera, pero que se nota carcomida por dentro, con rabias, y con falta de energía para cambiar cosas.

Como que la revolución se consumió toda esa energía transformadora.

Los privilegios, los excesos, la censura, los destierros, la corrupción, los desamores, serán temas que entran y salen de cada una de las tramas, pero de manera tan sutil y tan perfecta, que será una especie de base de armonía para la partitura principal, que es desentrañar un crimen.

Conde está interpretado por Juan Perugorría, ese actor fetiche del cine cubano, y está muy bien en el desaliño, en la mirada triste, en la falta de amor, en la necesidad de consuelo, tan características de la literatura que lo creó.

Por lo demás, unas imágenes crudas, desconocidas, de una ciudad descolorida, descascarada, llena de privaciones y privilegios, y el trasfondo de la revolución que a pesar de tantos años no ha perdido el poder de sacudir las vidas cotidianas.

La estructura narrativa sigue la estructura de las novelas, y lo bueno es que puede poner en un pantallazo, en una secuencia de unos segundos, lo que Padura describe bellamente en 5 páginas, y ese es el hallazgo, la mano del escritor en los detalles.

Buena banda de sonido, en la que no falta Sueño con serpientes de Silvio Rodríguez, y unas actuaciones medidas y a la vez brillantes.

Por lo demás el calor, el malecón, los ecos de los discursos del comandante, la tarjeta de racionamiento y los acomodados, la música que no pudieron oír y los cepos al pensamiento.

No hay quejas, no hay admoniciones, hay literatura y narrativa.

Y es bienvenida.

martes, 6 de junio de 2017

Silence

Silence

Scorsese, el catolicismo, las causas perdidas y la maestría de contar


8 Butacas



Si uno lee antes que va a ver una película que trata sobre la vida de unos sacerdotes jesuitas portugueses que en el siglo 17 van a buscar a Japón a su mentor, perdido hace años en medio de su campaña evangelizadora, probablemente busque cambiar el programa.

Pero está Scorsese, está un libro poderosísimo, y está su maestría en contar historias, entonces la película se hace además, necesaria.

Es reveladora, al menos para este blog, la historia de los jesuitas en Japón, que llegan con la misión del evangelio. Un país que los rechaza desde el inicio, y que exige que ese rechazo se transforme en agresión a la cruz y a los símbolos más sagrados de la religión.

Dos sacerdotes emprenderán la búsqueda de su mentor, perdido por años en medio de las montañas japonesas y del que nada se sabe (Andrew Garfield y Adam Driver, que buscarán a Liam Neeson). En medio de esa búsqueda, que lleva años, pasarán por todas la pruebas, por todos los tormentos, hasta por negar la propia fe para mantenerse con vida.

Ese periplo, contado con la maestría de Scorsese, y no mucho más, son los elementos centrales de esta historia.

Es morosa, es bella, es silenciosa, tiene un libro acotado, está llena de símbolos, y es en definitiva un producto cinematográfico puro, una historia, un puñado de actores buenos y una cámara inquieta y hábil.


Belleza inesperada

Belleza inesperada

Un título que promete, un libro interesante, un actor que todo lo puede a fuerza de empuje y trabajo y un buen elenco


7 Butacas



Uno entra a estas películas que el bueno de Will Smith encara con su implacable sonrisa y su presencia en pantalla y se desorienta, porque el tipo va de un extremo al otro, vuela de palo a palo, y es muy capaz de entregar momentos de sutileza y extrema emoción en medio de sus saltos a la taquilla.

Belleza inesperada es Belleza Colateral en su título original, de eso va la película, de encontrar belleza en el dolor extremo, en el borde de la vida, en los umbrales de la desesperación.

Un creativo publicitario muy exitoso, devastado por el dolor de un ser querido que le es arrebatado demasiado joven es el disparador de una historia de desasosiego y perturbación con pocos golpes bajos, íntima, y sutil.

Sus compañeros y socios en la agencia ya no pueden con sus ausencias, con su falta de interés por el trabajo, e inventan una argucia para declararlo insano, y de esa manera hacerse de sus acciones.

Una cuestión demasiado mezquina.

En ese proceso buscarán la ayuda de unos actores del off, todoterreno, a los que les pedirán que encarnen sus miedos más profundos. En ese intercambio con la presencia física de sus temores, está lo mejor de esta película pequeña pero multiestelar.

El amor, el tiempo y la muerte son los disparadores, son los grandes temas a los que el protagonista interpela, las respuestas, en la forma de actores, serán el punto de partida para el crecimiento de la historia.

El elenco no puede ser mejor, Edward Norton, Kate Winslet, Michael Peña, Helen Mirren, Keira Knightley y el bueno de Smith cosiéndolo todo.

Es interesante, es pequeña, es efectiva, está muy bien.

Es un buen libro, algo edulcorado, pero que funciona como película.

lunes, 5 de junio de 2017

The Founder

The Founder

Una biopic de emprendedores, de sueños y de artimañas empresariales. Big Mac Ray Kroc



8 Butacas



Nos pone incómodos ver The Founder, no porque la historia sea mala, lenta, demasiado compleja, o esté contada de manera ineficiente, nos pone incómodos lo despiadado de un sistema que, sin embargo, a veces nos encandila.

Esta historia basada en la biografía del mítico Ray Kroc, es una historia de emprendedores (vamos bien) los hermanos Mac Donald, que con imaginación y mucha paciencia, van tejiendo el negocio de venta de comida rápida en Estados Unidos.

Hermanos de la vida y de los negocios, aprenden en algunos años el método que los hará tener éxito local con un formato distinto a la hora de preparar y vender la comida elegida por los norteamericanos a la hora del almuerzo o la cena.

Crean un concepto, lo mejoran, lo hacen funcionar a fuerza de pruebas, corazonadas, errores y mucha dedicación.

Un vendedor de licuadoras, uno de esos viajantes como en la pieza de Miller, hombres de libreta en mano, de mapas que se despliegan y de mucho kilómetro por año, que está muy bien compuesto (como siempre) por Michael Keaton, descubre un día este restaurante conceptual, lo atrae, lo seduce, y pronto se las ingenia para formar parte del proyecto.

Lo hace de tal manera, que convence poco a poco a los hermanos, que esos arcos dorados de la fachada del edificio del restaurante, tiene una fuerza comunicativa similar a la cruz de las iglesias o la bandera en el edificio del ayuntamiento de cada pueblo en el País.

Y los convence para armar las franquicias y expandir el negocio.

Lo va haciendo primero con estricta observancia de los modelos diseñados por los hermanos fundadores, aunque poco a poco tomando más y más protagonismo, hasta dejar a los hermanos afuera de su propio negocio.

Entonces, es una historia despiadada de ganadores y perdedores, de tipos con visión y tipos con astucia, de sueño americano y de inversores al sueño americano.

Desde ese punto de vista nos hace ruido a los que vivimos de este lado del mundo y tenemos todavía alguna célula romántica.

De aquél lado, todo vale, y es la historia de un ganador.

Nadie recuerda a los hermanos fundadores, todos veneran a Ray Kroc.

Masterminds

Masterminds

Con una historia real, una pintura de la comedia norteamericana actual, efectiva



7 Butacas




En este blog analizamos y gozamos con la "nueva comedia americana" y sus emergentes. Nos gusta, nos divierte, nos desafía y nos pone levemente incómodos, pero en el fondo, nos hace reír.

Este género que produce varias buenas cosas todos los años, tiene en Masterminds un buen ejemplo de efectividad.

Siempre con la participación casi obligatoria de al menos 4 o 5 de sus mejores interpretes, tiene la particularidad a la hora del cast, que uno sabe que los roles tanto masculinos como femeninos hasta pueden ser intercambiables, que todo resultará, porque son unos 10 o 15 actores y actrices que pueden hacer a la perfección lo que la comedia así contada requiere.

En Masterminds toman una historia real, el robo a una empresa de transporte de caudales, y un escape y persecución con ribetes increíbles y de impacto para la risa.

El guión es básico, la recreación de época es buena, pero los pilares de estas historias son los intérpretes, y en Masterminds están 4 de los mejores: Zach Galifianakis, Kristen Wiig, Owen Wilson, Jason Sudeikis. 

Una vida monótona de pueblo, gente de poco vuelo, un pícaro, un plan, un hombre enamorado, la aventura y los sueños de James Bond, y el robo de 17 millones de dólares cash de un depósito de blindados, son el marco para esta historia que está llena de momentos, de gags, de temas escatológicos (algunos muy jugados) y mucha buena actuación.

Muy divertida y buen exponente de la nueva risa.

Jackie

Jackie

Retrato despiadado e innecesario de la mujer que fue ícono.


4 Butacas



No se si el buen director que es el chileno Pablo Larrain tiene que ver con el corte final de Jackie, si fue un deliberado intento por vaciar de cualquier atisbo de grandeza o de inteligencia a la que fuera testigo privilegiada del magnicidio que cambió la historia del mundo en la década del 60, pero este retrato de Jackie Bouvier, Kennedy, es despiadado.

Nos pinta a una frívola y hasta border Jackie, casi vacía de contenido y de sentimientos, al límite de la tontera absoluta.

Una buena mezcla de imágenes reales y recreación, un buen vestuario (acá muy importante) un guión ajustado y una interpretación buena, aunque fallida en el retrato, es lo único a destacar.

Natalie Portman compone a una creíble Jackie, pero casi un zombie. Es claro que no es posible contar a esa mujer de otra manera que en shock, sobre todo porque la película hace centro en las horas posteriores al asesinato, pero el tema es que cuando se cuelan los flashbacks y cuando hay un avance en el tiempo, Jackie sigue igual en estado de trance casi permanente, entonces el retrato se hace confuso, o demasiado ajustado.

Sin dudas para ver ese mismo episodio pero contado desde otra óptica, es muy recomendable Parkland, que hace foco en el hospital de Dallas al que llevan el auto del presidente y en el que finalmente muere pese a los intentos de reanimación.

Esta historia es superficial, banal, deja demasiados cabos sueltos, insinúa y se queda a medio camino (el vínculo de Jackie con Bobby Kennedy por ejemplo).

En definitiva, no vale la pena.

Es aburrida