viernes, 2 de enero de 2015

Calvary

Calvario



Si comienzo diciendo que es una película extraña no sería original. Pero de alguna manera es una buena manera de describir esa sensación de incomodidad que me produjo verla.
La película amenaza todo el tiempo con zafarse, porque está relatada en un delicadísimo pasillo en el que de un lado está la comedia más mordaz de que es capaz el mundo británico y del otro un drama que nunca sabemos hasta dónde nos puede llevar.
Y en esa tensión se mueven los personajes, que de tan caricaturescos, quizá no nos terminemos de creer nunca.
La historia arranca con un comienzo potente, un cura (enorme Brendan Gleeson) de una pequeña comunidad costera de Irlanda, escucha en confesión a un rostro que no ve, pero que le dice un día domingo que en una semana exacta lo va a asesinar. Que tiene una semana para poner sus cosas en orden.
Y allí empieza todo.
La verdad es que hay que trabajar mucho para arrancar así y no defraudar, ya que todo lo que pase después de un comienzo semejante es de vital importancia.
Los títulos de los días que se van sucediendo nos dan el conteo de lo que falta para que se produzca el asesinato, y en medio de ese devenir de la semana, un coro de personajes del pueblo que, de tan marcado y sostenido carácter, se hace por momentos inverosímil.
Aunque está bien sostenido en sólidas actuaciones (el elenco es muy bueno) hay una tensión narrativa que es incómoda y no siempre se sostiene.
Todos tendrán una razón para deshacerse de ese que les recuerda a todos lo pecadores que son, en un lugar chico, en el que todas las historias se conocen, quizá sea la que menos conocemos la que al final termine con la vida del sacerdote.
Y será así nomás, la historia que menos nos esperamos, ya que no hay pistas en la presentación de los personajes, es la que determina al asesino.
Este detalle no hace menos buena la película, ya que hubiera estado bueno que además el director nos hubiese permitido jugar con ese detective que todos llevamos adentro, pero no lo hace, quizá de manera deliberada.
Son todos personajes extremos, caricaturas, la del rico triste, la del enfermero sádico, la de la señora con amantes, el viejo al borde de la muerte, todos muy bien compuestos y creíbles.
Puede bien ser una perfecta obra de teatro, y tiene de interesante que llevada al cine, aprovecha los bellos paisajes de Irlanda.

Es buena, quizá no tan buena como el estreno prometía, pero es interesante para ver.

The Grand Budapest Hotel

The Grand Budapest Hotel



Desbordante, brillante, hilarante, perfecta en su desarrollo y en su trabajo de edición y montaje, multiestelar, todo eso y más es esta nueva maravilla de Wes Anderson.
Es cierto, hay que vibrar en su ironía, en sus claves, en sus guiños permanentes, pero qué delicia es sentarse a ver sus realizaciones.
Esta es la historia del conserje Gustave H, el más grande conserje de todos los tiempos, miembro de la selecta cofradía de los conserjes más renombrados de los mejores hoteles del mundo, y su ascenso y caída.
Todo narrado desde un presente de un hotel en decadencia, pero hidalgo, contando con melancolía sus momentos de máximos esplendores.
En el reparto de esta película hay tantos actores de nombre, que es difícil listarlos, y son todos excelentes para jugar el juego de absurdos que propone Anderson.
Están sus incondicionales, Bill Murray, Jason Schwartzman, Owen Wilson, los que estuvieron en Life Aquatic y los Tenembauns, aunque más no sea para estar unos segundos en pantalla y no perderse el experimento.
Es que cada película de Anderson es un experimento, un desborde, una pintura a brochazos en términos de la construcción de la historia, pero la meticulosidad del detalle en tinta china para ajustar cada engranaje.
En este caso, además, con un enorme trabajo de edición y de dirección de arte, que hace que la película además sea bella para ver.
Hay historia también, la del aprendiz de conserje, que será de alguna manera cobijado por el gran Gustave H y sus desventuras, que incluirán sus amoríos con señoras ricas muy ancianas, un testamento, un cuadro invaluable y una intriga.
Todo esto metido en una escenografía superior.
Un gran ejercicio cinematográfico.
No es poco esto.
Puede que no te guste lo absurdo, lo bizarro, pero el despliegue coral, el tono, las imágenes, la técnica, todo es puro cine, del bueno.


A million ways to die in the west

A million ways to die in the west



De Seth MacFarlane, el celebrado escritor y director de TED el osito cochino, llega esta comedia ambientada en el lejano oeste que viene a burlarse de todos los clichés de las películas del género.
Con un buen elenco (siempre sólidos Liam Neeson y hermosa Charlize Theron) encabezado por el propio MacFarlane, cuenta la historia de un joven que cría ovejas en un ambiente demasiado hostil y peligroso como era el oeste de fines del 1800 en el que abundaban las chances de no llegar a cumplir 35 años!
Lo más destacado de la película, que tiene una estructura clásica en su relato, chico no tan lúcido que es ayudado por la más linda y terminan enamorándose y triunfando, es el tono profundamente escatológico y un marcado ensañamiento con mostrar de manera muy explícita, que el oeste era un pésimo lugar para vivir.
Si te gusta ese tipo de humor, zarpado, que está todo el tiempo en los límites del buen gusto, abundante en pedos y desbordes diarreicos y sonidos explícitos, esta es tu película.
Es divertida y original, sobre todo porque hace foco en lo que nunca nos mostraron las películas de Clint Eastwood, la hostilidad de un medio ambiente peligroso, alrededor de una historia clásica, pero muy efectiva.

Es interesante.

Love Punch

Love Punch



Qué bueno que es ver siempre a Emma Thompson en pantalla, haciendo lo que sea.
Quizá sea este detalle lo más rescatable de esta película de enredos y exageraciones.
Un matrimonio que hace años que está separado, Pierce Brosnan y Emma, un desfalco en la compañía que conduce Brosnan, en el que casualmente están los fondos de los retiros de ellos mismos y sus empleados más fieles, y la idea de ir tras el joven financista que hizo sucumbir la empresa.
Todo esto conjugado en tono de comedia, con toques de acción en broma (es un 007 en broma) y bellos paisajes.
Es una comedia ligera, muy ligera, exagerada, que se toma en broma todo, y lo hace bien.
Emma, es lo más destacado, y su sola presencia vale prestarle unos minutos de atención.
Si ella no está entre tus preferidas, entonces pasá de largo.