miércoles, 21 de octubre de 2015

All or nothing at all

All or nothing at all



En Los Angeles en 1971, Frank Sinatra se despidió de los escenarios con un concierto que incluyó 12 canciones, especialmente elegidas por él, para repasar su carrera. No duró mucho ese retiro, cuando volvió dos años después lo hizo a lo grande y en grandes escenarios, pero esa elección de sus temas es la columna vertebral de este muy buen documental con el que HBO celebra los 100 años de su nacimiento.

Todo o absolutamente nada es un buen título para describir esa vida de claroscuros, de estar en el cima del mundo y en el subsuelo, de amigos, amores, canciones, hijos y películas como hijos.

Frank Sinatra fue, sobre todas las cosas, el gran entretenedor. Que supo siempre adónde quería ir, a quién quería vencer o desplazar y con quién quería que lo vieran.

El documental de dos episodios de dos horas cada uno repasa toda su vida de manera no invasiva, narrado por su esposa, hijos, amigos, no recurre a la imagen de los narradores sino solo a sus voces, lo que le da un protagonismo absoluto a las imágenes, algunas de ellas buenísimas, de cada momento de la vida.

Desde la infancia (pobre pero no tanto en sus propias palabras) en Hoboken, hasta la cima del mundo, desde el amor de Nancy hasta Ava Gardner, L Bacall, Mia Farrow y Barbara, desde su amistad con JF Kenedy hasta su apoyo a Reagan, Nixon y los republicanos. Todo ese combo increíble que fue una vida contada a través de canciones.

Todo está en el documental, con su propia voz, con sus propias canciones y con testimonios únicos.

Me acuerdo que me sorprendió la noticia de su muerte mientras estaba reponiéndome de una terrible descompostura en México, con lo que me vi en tres días todo lo que la televisión preparó para su homenaje, y quedé impactado con tanta vida.

Acá está todo, sus años en Las Vegas con el rat pack, sus inversiones, cómo gastó 8 millones de dólares sin control, su caída (nunca tan abajo) y sus resurrecciones. Cómo peleó por hacer de Maggio en From here to Eternity, que le valió un Oscar (desmiente la escena de EL Padrino) y su madurez.

Todo junto en 4 horas increíbles por las que hay que pasar.

En definitiva, pensamos en Frank en algunos momentos de nuestras vidas, siempre.

lunes, 12 de octubre de 2015

Mission: Impossible / Rogue Nation

Mission: Impossible / Rogue Nation



Se va la quinta, no sorprende. Imposible no es la misión, imposible es pasar de largo de la saga. Es cierto, le falta despliegue a pesar de tenerlo todo a la mano, producida ahora también por nuevos capitalistas (Alibaba les suena?) pero ya sabemos que no es todo dinero, ni siquiera en esta industria que se mueve a base de billetes.

Una organización, el Sindicato, secreta obviamente, hecha de retazos de todas las organizaciones espías del mundo, con lo mejorcito de cada casa, pero luchando sin nación para un cerebro de la maldad (que en el fondo lo que busca no es tan distinto del resto de los bienpensados).

Claro, entre los objetivos principales está que se desmantele la poderosa IMF, adonde militan Cruise y los muchachos.

No será fácil, se pelearán con armas jodidas, motos veloces y artimañas por Marruecos, Alemania y Londres como epicentro.

No está mal, pero lo dicho, ya no sorprende.

Tiene un punto muy a favor, además del siempre efectivo Simon Pegg, esta vez la trama es bien simple, se puede seguir sin tener que recurrir a nombres raros y memoria activa. Y las dobles traiciones, siempre coronadas por el amor (platónico en este caso, no hay ni un beso) son bien llevaderas.

La elección de la contraparte femenina está muy bien, Rebecca Ferguson es la elegida, es bella, frágil y a la vez poderosa arma letal, lo que se necesita.

La película cumple con las dosis necesarias para cada clima, para la acción, para los momentos en los que Ethan ve la muerte de cerca (siempre le pasa) para el casi romance, los tiros y las persecuciones. 

Tiene la ironía de esos chispazos en los que saben que es todo una gran joda, y los momentos en los que parece que todo va en serio.

Son productos eficaces.

Para el final Tom Cruise. Cada vez más parecido a su figura en Madame Tusseau, cada vez más muñeco de cera, pasado de botox y tintura, un ícono con todas las letras, todavía taquillero nos preguntamos cuántas más aventuras resistirá su leyenda.

sábado, 3 de octubre de 2015

Every secret thing

Every secret thing



Todo parece interesante, un buen trailer, un elenco sólido, una directora mujer con algunas búsquedas interesantes, una novela exitosa, y sin embargo…

La película naufraga entre susurros de Elizabeth Banks, un dilema como actriz que parece estar detonada a un gran papel que todavía no llega, y poco, muy poco más.

Es que cuando nos encontramos con un relato en el cual no hay misterios, la riqueza viene de ir descubriendo el por qué, el sustrato, la base de los desvíos o grandezas que llevaron a los protagonistas a hacer lo que hicieron. Ya sabemos en las primeras escenas, o intuimos fuertemente quién, lo que queremos saber es por qué. Y ahí reside el naufragio.

Quizá es una de esas adaptaciones de libros que no son felices porque no pasan ese límite, ese plano del papel a la pantalla, se quedan en reflejar fielmente lo que está escrito sin el vuelo que permite ver, sentir, ser testigo de las imágenes.

No hay misterio, no hay narración poderosa, no hay casi nada.

Sirve esta película para ver a Diane Lane, que muy flaca sigue siendo sólida aún en papeles levemente tortuosos, y para ver cómo ha crecido la otrora niña prodigio Dakota Fanning.

Por lo demás, un trabajo débil, una trama muy previsible y susurros que intentan ser intimidades sin lograrlo.

jueves, 1 de octubre de 2015

Bron/Broen

Bron / Broen



Dos palabras, una danesa y una sueca para decir Puente.
Dos miradas, dos estilos, dos idiomas, dos culturas, países separados por un puente de 17 kilómetros de largo sobre un inmenso espejo de agua.
Todo ajeno, lejano, frío, gris, para nosotros.
Cultura escandinava tan extraña como profunda y rica.
Un día, en el medio de ese puente, justo por la línea imaginaria que demarca la frontera entre los dos países alguien dejará un cuerpo sin vida en el asfalto. Concurrirán detectives y policías de las dos ciudades ribereñas. Ese cuerpo serán en realidad dos mitades de cuerpo, torso danés, recostado en Suecia y piernas suecas, recostadas en Dinamarca, y todo ese misterio, que será una anécdota menor en el relato, será el comienzo de una serie de 10 capítulos fantástica.
Los dos detectives protagónicos serán Martin Rhode (danés, un enorme actor llamado Kim Bodnia) y Sara Noren (Sofía Helin, la sueca) los dos con sus fantasmas a cuestas y sus peculiaridades propias de su cultura.
Convivirán, en un entramado que se centra en la relación entre ambos, ese choque de mundos distintos, y se complementarán de tal modo, que la amalgama hará que toda la serie cobre sentido.
Porque no estaremos solo siendo testigos de cómo van desentrañando el misterio central del relato, a partir de sus métodos clásicos, sino que todo girará al servicio de esa colaboración de riqueza absoluta.
Martin, atormentado, varios divorcios, atractivo, con su denodado intento por ser correcto, encausar una familia que se le cae a pedazos y Saga, inusual hasta la médula, trabaja 24 horas, la investigación es el único motivo que tiene para levantarse de la cama, carece de sentido del humor y de ironía.
Todo el tiempo nos hace pensar que está inhibida de su lóbulo frontal. Compone una gran actuación, en todo sentido, pero sobre todo en el físico. Hay que verla. Creo que inspirada en los movimientos nerviosos y cortos de los pingüinos, sus miradas, sus afirmaciones, sus tics y sus manías son un placer para la pantalla.
Sobre todo porque no son máscaras sobreactuadas y están esencialmente al servicio del relato.
Hay dos temporadas disponibles, la primera es un clásico que se irá construyendo de lo general a lo particular, partirá de una trama de asesinatos aparentemente inconexos, llenos de pistas, para desembocar en un drama individual y muy fuerte, que terminará de la peor manera.
En la segunda, los mismos personajes un año después, se las verán con un gran complot de fundamentalistas que atacan masivamente, y con los fantasmas de la tragedia de la primera temporada.
Tampoco va a terminar bien.
También el cielo siempre estará plomizo todo el tiempo, y los personajes no se darán tregua en sus caídas individuales.
Como si ese fuera el costo, alto, que pagan por sus obsesiones.
“Saga Noren länskrim Malmö” que es algo así como Saga Noren de Malmo tierra de Krimea, es lo que escucharemos una y otra vez cada vez que Saga atienda el teléfono o tenga que identificarse en alguna recepción. Así de personaje es esta rubia que no llora, no ríe, y parece que solo trabaja.
Fueron dos temporadas de 10 capítulos cada una y está por comenzar allí en la Escandinavia, la tercera temporada, que será toda una incógnita.
Por lo demás, buenas imágenes de un lugar inóspito, gris y desconocido y una bellísima banda de sonido, que tiene al tema Hollow Talk, hermosamente interpretado por Choir of Young Believers.
En definitiva, vayan adonde sea para verla.
No demoren.