domingo, 28 de junio de 2015

Survivor


Survivor



Hace tiempo que sostengo que Pierce Brosnan debe volver a hacer de Bond, pero mientras tanto se las arregla para seguir entre tiros y autos y explosiones.

Esta vez del otro lado. Es polifacético Pierce, y cada tanto hace comedias (y lo hace bien) y hace de un tipo muy sofisticado y de uno muy pobre, y cada tanto hace de malo muy malo. Esta es una de esas veces.

Hace de un asesino frío y despiadado, y lo hace muy bien.

Una trama que arranca en una inofensiva oficina de embajada de Estados Unidos en UK, la que otorga las visas para ser más precisos, y una complicada telaraña de intereses terroristas, atentados y malos más malos.

Una empleada del departamento de estado, Milla Jubovich, brillante en su desempeño, se ve envuelta en una peligrosa trama que la va poniendo en la mira de todo el mundo ya que todos lo indicios que la rodean la inculpan de cosas terribles y deberá vérselas con esas falsas acusaciones y pistas hasta el minuto final, en el que podrá demostrar, por la fuerza de los hechos, que en realidad su teoría era correcta.

Y salvará al mundo, en rigor a un millón de personas que disfrutan en Time Square del conteo a cero para que empiece un nuevo año, de una explosión, de un ataque tipo 11 de septiembre.

Vibrante, rápida, efectiva, intrincada, vertiginosa, esta película de James McTeigue, tiene todo lo que necesita un buen relato para pasar un buen rato.

El director tine en su haber nada menos que V de Vendetta, película de culto para muchos, y la dirección de un par de capítulos de Sense8, la nueva seria para Netflix de los hermanos Wachowski.

Para ellos fue asisten e de dirección de las Matrix, entre otras cosas, lo que explica su habilidad narrativa y su simpleza visual.

Además de Brosnan y Jubovich, están Angela Basset y Dylan Mc Dermott.

Se deja ver.

Focus

Focus



Es un placer ver Buenos Aires bien fotografiada, a uno le da un aire de familia, aunque la trama solo utilice una escenografía y nada tenga que ver con el desarrollo de la historia.

Focus es una historia de taimados, de malandrines sofisticados de cuello blanco, de alta y fina sutileza y de muchos millones.

Los dos directores de esta película son buenos y sólidos filmando comedias, quizá por eso uno nunca termina de asustarse o de temer por la vida de nadie en Focus, a pesar del ruido y las escenas violentas, uno tiene la sensación que nadie saldrá herido, como en los  viejos capítulos de Brigada A en la tele, en los que a pesar de los miles de balazos, nunca moría nadie.

Es la historia de un grupo de ladrones de guante blanco, maestros de la estafa colectiva y de la trampa individual, de ladrones de gran monta que organizan operativos gigante sy coordinados en aglomeraciones como finales de fútbol americano o Mardigrass enNueva Orleans, para robarse todo lo que puedan a desprevenidos turistas o espectadores.

Debido a ese despliegue, a que nunca las cosas son como parecen ser, a que siempre hay una vuelta de rosca en el relato, Focus está buena para pasar el rato.

Will Smith es un tipo con gran oficio, que puede entrarle perfectamente a este papel y está acompañado por la belleza de Margot Robbie (la descubrimos hace un par de años como una de las azafatas de la fallida serie PanAm) como una pieza fundamental de un engranaje que todo lo desafía.

Como dije, bellamente filmada en locaciones que incluyen nuestra ciudad, más allá de esta curiosidad que le agrega interés, es una película que seguro ya vimos, en la que siempre hay una vuelta más, un cambio súbito, un giro inesperado y cuando todo parecer ser algo, resulta ser otra cosa.

Hay romance, hay acción, hay buenas escenas, hay un aroma a Nueve Reinas todo el tiempo dando vueltas, por la profesión de los protagonistas, y está San Telmo, La Boca, Caminito y Puerto Madero, para dejarnos sorprender.

Run all night

Run all night



Ok, otra de Neeson, de este Liam Neeson reciclado en tipo de vuelta de todo, medio marginal, casi siempre de excesos pasados, que las circunstancias meten en horas desesperadas en las que todo puede pasar.
Encontró un perfil distinto a toda su carrera, sin dudas lucrativo, pero del que quizá debiera alejarse un par de años, o al menos alternar con algo un poco más desafiante actualmente, aunque a decir verdad, ya no me acuerdo si está a la altura.

Pero estas les salen bien, si el guión es atractivo, y este lo es, uno pasa un buen rato.

Estamos en Nueva York, Neeson encarna a un sicario a sueldo de un capo mafia (buen trabajo del siempre correcto Ed Harris), será irlandés como debe ser, y todo será sórdido también como debe ser.

Harris tiene un hijo, descarriado como manda la historia, y una macana de este muchacho lo pone en un brete, en un guay fulero como dice el tango, porque casualmente involucran en una serie de malos entendidos a su propio hijo, al que por supuesto no ve hace rato porque se alejó de su familia (nos enteraremos que para protegerlos) y que una cadena de casualidades puso en el lugar que no debía estar en el momento menos oportuno.

Es medio críptico como lo cuento, pero es porque si bien la trama está bien construida, de lo simple que es y previsible, puedo dar detalles que no vienen al caso.

La cuestión es que su aliado de toda la vida, aquél para el que trabajó y para el cual ha despachadlo a tantos, ahora es su peor enemigo, y ese duelo de titanes se trasladará a las calles de la ciudad.

Ahí está la mejor parte, la película esta muy bien filmada por está catalán llamado Jaume Collet-Serra, que lo ha dirigido en Unknown y en Non Stop. Lo que se dice, una fórmula segura.

El hijo lo hace Joel Kinnaman,, si, el Holder de The Killing, y es un placer volver a verlo.

La película supone estar narrada en tiempo casi real, en lo que va de una noche hasta el amanecer, y tiene momentos en los que prescindimos del paso de los minutos, eso es que estamos entretenidos.

Lo dicho, Neeson encontró la fórmula de la taquilla, devenido en un tierno malandra, o ex agente, siempre bueno en el fondo y con un dejo de melancolía. Bastante bien para su alta humanidad irlandesa. 



lunes, 15 de junio de 2015

Júpiter ascending

Jupiter Ascending



La ciencia ficción es un género difícil. Sobre todo hoy, que en nombre de la tecnología la industria cinematográfica no siempre pone empeño en las historias.
Lo que no es menos cierto, es que cuando uno sabe de antemano que es una película que viene de la cantera de Los Wachowskis (y así les gusta que los llamen) hay que prepararse para que la ciencia ficción tenga sentido, para ver algo que está al servicio de una historia.
Son ellos los artífices de varias de las mejores páginas del género, desde que reventaron las cabezas de todos nosotros con su saga Matrix.
Reinventaron todo, lo dieron vuelta, le cambiaron la estética y lo modificaron para siempre.
Hasta ellos cambiaron, ya no son los hermanos Wachowski, desde que Larry se convirtió en Lana, ahora son Los Wachowski como sello.
En Jupiter hay una historia, y eso es lo entretenido, lo distinto. Hay una historia que todo el tiempo está forzando el límite entre lo real y la ficción más lejana.
Así como en los relatos de Hitchcock lo interesante era ser testigos de cómo una vida ordinaria puede convertirse en protagonista de una intriga internacional, un crimen, un sabotaje, en Jupiter una jovencita de vida rutinaria tiene destino de realeza en una galaxia que contiene a este insignificante planeta llamado tierra. Llamado a ser una especie de granero de materia prima a punto de cosechar.
Y ese descubrimiento, esa lucha, ese no poder entender lo que pasa, son eje central de un relato que no se priva de críticas ácidas acerca de un sistema capitalista al extremo, encarnado por los dueños de todo, que son los hermanos que dominan todas las galaxias.
Los efectos especiales son buenos, pero mejor es la historia.
Y eso es lo que cuenta.
Una buena historia con principio y final, buenas actuaciones de Mila Kunis y Channing Tatum y un elenco muy interesante y estelar entre los que se destacan Eddie Redmayne.
Es un placer sentarse a ver un opus de estos hermanos todo creativos, inconformes, productores, conflictivos, ácidos, desencajados. Pero que filman lo que quieren y lo hacen bien.

Gran exponente, casi desapercibida en carteleras, del género.