domingo, 15 de abril de 2012

Rum Diary


Rum Diary

Johnny Depp filma una novela de su amigo Hunter Thompson. Aire de Hemmingway y de bohemia. Aire de perdedores y alcohol. Aire de reivindicaciones.

Elije estos papeles porque le van, pero también porque es leal a sus amistades y a sus admirados.

La película transcurre en San Juan de Puerto Rico a principios de los años 60. Al igual que lo que fue La Habana hasta esos días, la isla es un lugar de diversión para los americanos, y de oportunidades. La venta de tierras, los abusos, las empresas y el flujo de grandes sumas de dólares.

Pero al igual que en la conquista de América por los españoles, los que fueron a colonizar no fueron precisamente los mejores.

Y Depp, un periodista con algo de idealismo dormido, muy alcohólico, y una novela siempre al terminar, es uno de los que desembarcan a ganarse todo lo que no puede en su USA natal.

Todos los personajes sudan, toman mucho, son como pintorescas caricaturas de lo que deberían ser en un mundo real, pero ampliados. Ampliadísimos hasta el dibujo.

La novela debe ser buena. La película no llega nunca a estar a la altura.

Hay mucho idealismo, sueños por cumplir, buenos y malos, cosas que se compran con dinero y sentimientos puros. Habrá amistad y habrá amor.

Si es una historia real, como se insinúa, es creíble. La traducción en imágenes está bien plantada, pero siempre sentí que me faltaba algo. A mitad de camino, hay destellos de Hemmingway, destellos de los clásicos del ’50, destellos del patio trasero de los Estados Unidos, escenario de los desbordes y de la rienda suelta a la vidurria, pero son destellos.

Depp encaja bien. Sobreactúa su ebriedad, sobreactúa su vocación por el periodismo, sobreactúa su desprecio por los que hacen plata a costa de los gobiernos débiles, pero esa sobreactuación le es propia, es sutil, tiene belleza y eso lo exime de más explicaciones.

Completan Aaron Ekhart, Richard Jenkins (si, James Taylor) y la bellísima Amber Heard a la que vemos a veces en Californication y nos vuela la cabeza.

En definitiva, excelentes imágenes, buena banda de sonido, una novela que lo sobrevuela todo sin dudas poderosa, un Depp a la altura del homenaje a su amigo (como Gardel, que grababa canciones de sus amigos y todas le quedaban bien) pero con una historia que no termina de cerrarse nunca.

Se deja ver, pero cuando terminen, corran por el libro!

1 comentario:

  1. La vi. Es cierto. Sobre actua. Me gusto porque rememore mis 3 anos en San Juan de Puerto Rico... Mucha noche. Cocktails, Vodkas Martinis... Mucho snob... Mucho gringo/a tirando la chancleta... En fin. La escena en que lo despiertan en el hotel y el dice, I tend to avoid alcohol... When I can.... Ahi tenemos a un Jack Sparrow en estado puro... Linda resena. Gracias GAP. Edu

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