viernes, 26 de febrero de 2016

Trumbo

Trumbo



Qué buena película que es Trumbo!!

Bien recreada la época, la historia, las tensiones y las traiciones de esos días de los "diez de Hollywood" en los que cualquiera delataba a cualquiera por comunista y esto significaba no trabajar más en la industria.

La capacidad de daño de algunos personajes como Edda Hooper (influyente columnista de espectáculos de Vanity) o de John Wayne (el Duke no solo en la pantalla sino afuera de ella) terribles cazadores de rojos y guardianes de la moral norteamericana.

La presión sobre los estudios (todos ellos manejados por familias judías también amenazadas) y los dilemas de una sociedad sacudida por la guerra pero fragmentada en su interior, son los componentes de esta película obligatoria.

No hace falta conocer al personaje para disfrutarla, Dalton Trumbo fue un guionista excepcional, reivindicado una y mil veces en textos, documentales y reseñas, de una capacidad de trabajo envidiable y una imaginación y eficacia hoy faltantes en la industria.

Era capaz de tomar una mala idea y convertirla en una historia memorable.

Pero, además de todo eso, simpatizaba con el comunismo, con ideales de una sociedad más equitativa y justa, y eso no estaba bien visto en los Estados Unidos de la posguerra y menos en la industria que ayudaba a formatear las mentes de los ciudadanos.

Entonces la historia se centra en esos días complejos (como Puente de Espías de Spielberg comentada hace unas semanas en Butaca) y en narrar cómo, un exitoso guionista (de los más exitosos de la historia del cine norteamericano) se ve acosado, encarcelado y privado de trabajo por sus creencias políticas.

El entramado de apoyos, traiciones y presiones es un deleite para los que amamos este arte, las actitudes de Edward G Robinson, John Wayne, los directores y otros guionistas antes el comité de actividades antiamericanas y sus consecuencias, está mostrado de una manera entretenida y rigurosa.

Hay un libro excelente de Homero Alsina Thevenet (el mejor crítico de cine) que se llama "Las listas negras en el cine" que narra esta etapa oscura de manera impecable, o la película "The Front" de Martin Ritt con Woody Allen como actor protagonista, cuentan la misma historia con otros personajes.

Conocemos de grietas en estos días, de actores, escritores y periodistas militantes.

En esos días de Hollywood las cosas llegaron a mayores, pero el arte se impuso.

Trumbo siguió produciendo, escribiendo textos que firmaban otros, ganando premios que no podía recibir y venciendo a la intolerancia con talento puro.

Es una película obligatoria para los amantes del cine.

Párrafo aparte merece la buena anécdota incluida de la génesis de Spartacus de Kirk Douglas y su apuesta por que Trumbo firme el libro, a pesar de las presiones del estudio para marginarlo y la de Otto Preminger.

Buena, rápida, entretenida, bien actuada, con buena banda de sonido, nada de sermones, ajustada, y con una enorme interpretación, algo caricaturesca, de Bryan Cranston (Breaking Bad) como Trumbo.

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