martes, 1 de mayo de 2012

Anonymous


Anonymous

Y si Shakespeare fue un fraude? Y si no escribió todo lo que lo convirtió en el bardo inmortal? En la referencia obligada en la lengua inglesa?

Esta película es EXCELENTE.

Los climas, la recreación de época, el lenguaje, la narrativa, la oscuridad, los personajes, todo la convierte en un deleite cinematográfico.

Roland Emmerich, el director, es un especialista en grandes producciones, en cine catástrofe, en cosas goldas. Pero en Anonymous logra un relato intimista, despiadado, bien construido, lleno de matices, que no necesita de los grandes efectos especiales para lograr decir lo que quiere decir.

El elenco es impecable. Veremos a Vanessa Redgrave hacer de Queen Elisabeth, y veremos a su hija Joely Richardson hacer de Queen Elisabeth joven (Joely es la de Nip Tuck) y en la piel del noble a Rhys Ifans el rubio desgarbado roñoso amigo de Hugh Grant en Notting Hill.

Son tiempos muy difíciles en Europa, tiempos de traiciones y de apetencias al poder. Inglaterra es el centro del mundo, y de la corrupción y de los amoríos y de los excesos de palacio.

Uno de ellos, un noble de gran estirpe, será criado por el consejero de la reina, un personaje oscurísimo y de gran coloratura interpretado por David Thewlis (lo vimos en Harry Potter). Lo cría, lo educa, lo contiene para convertirlo en el futuro rey de Inglaterra.

Su pecado será escribir. De enorme vuelo poético y literario, andará por la vida con los dedos manchados de tinta. Escribirá versos, prosa, teatro, desafiando la ira de su mentor, puritano para quien el arte era de desviados y blasfemos,

Un error (asesina a un criado que quiso destruir sus escritos) lo hará caer en las manos de su mentor para que no lo delate, a cambio del silencio, deberá casarse con su hija.

Pero conocerá a la reina, se enamorarán perdidamente, tanto, que ella engendrará un hijo suyo.

Las vidas seguirán siendo intrigas, traiciones, y en ese berenjenal, se desarrollará la historia.

Todo arte es político, le dice a un autor desconocido al que le pide que firme sus propias obras ya que le estaba prohibido, si no es político es mera decoración.

La necesidad enorme de ver representadas sus exquisitas piezas, lo harán buscar a un desclasado para que firme sus escritos. Pero se producirá un malentendido y los manuscritos llegarán a manos de un actor mediocre, que ni siquiera podía escribir las letras, llamado Will Shakespeare.

Serán flujos constantes en la historia: Los puritanos y sus convicciones contrarias al arte, la oscuridad de sus razonamientos, las luchas de poder y la política. Todo eso junto y cruzado.

La película tiene varias capas de lectura, y eso la haca brillante.

Y el cuidado de la ambientación es increíble. Ver los teatros como eran, con la parte de abajo para la gente parada, comiendo, sin techo (Macbeth termina de representarse bajo la lluvia, lo que le confiere un dramatismo poderoso) las calles embarradas y las pasarelas para caminarlas (un detalles que no conocía) los dedos entintados de los escritores, los excesos, la violencia desmedida de los soldados.

Todo está bien en el relato.

Jugadísimo, lo pinta a William Shakespeare como un oportunista, un actor de medio pelo al que solo le interesa la plata que le reporta ser el que firma, las mujeres y poco más. Una osadía para con el padre de las letras inglesas. Pero una osadía bien plantada y bien argumentada.

Y si fue verdad?

Imaginemos una historia así para contar el verdadero relato de José Hernández ó el mismísimo Borges.

Una cachetada. Pero bien ejecutada.

El escritor de todos los tiempos, el de las mil lecturas, el más aclamado, “the soul of the age” como le dicen al final de la película.

“El hombre que llamamos, William Shakespeare”.

Increíble, recomendable, poética, poderosa.

Dos horas de gran cine.

1 comentario:

  1. Se ve que es una película interesante, en especial porque se trata del gran escritor William Shakespeare, me encantó el guión de esta secuencia, yo la acabo de ver en HBO Online sólo porque me daba curiosidad conocer ese mito que hay otro autor detrás del famoso dramaturgo y quedé muy satisfecha.

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