lunes, 13 de enero de 2014

Saving Mr Banks

Saving Mr Banks



Esa belleza de contarnos la gestación de una historia. Lo que no conocemos, ese viaje desde los tironeos interiores y la majestuosidad de una película grande de la industria, es lo que nos cuenta Saving Mr Banks.
Se puede decir que es una película tierna. Porque es tierna la mirada, y porque nos introduce en un mecanismo fuerte y frío, como es la producción de películas en una gran industria, pero desde la mirada de la pasión y las obsesiones.
Son la pasión y la obsesión de un creador, Walt Disney y la pasión y las obsesiones de la escritora inglesa creadora del libro Mary Poppins.
De eso va esta película.
Que tiene un tono muy tranquilo, muy principios de los 60, pasteles de colores y música suave, palmeras de California y flema inglesa, y que en todo momento se ajusta a este registro. Tanto, que nos lleva a esa atmósfera y nos hace pensar por un momento (a mí me lo produjo) que hubiera estado bueno vivir por esos días en ese lugar.
La historia no es para nada pretenciosa, aunque tiene un giro creativo interesante.
La autora del libro, Mary Poppins (encarnada por Emma Thompson) resiste durante 20 años el embate de Walt Disney (Tom Hanks) para filmar la película.
Ella sabe que Walt la quiere, pero está demasiado abstraída en su mundo en los suburbios de Londres y sus libros como para notar que algo está pasando del otro lado del Atlántico.
Tampoco cree ni le gusta lo que hacen en Estados Unidos con las historias.
Pero sus finanzas no están bien, y su agente la convence de darle una chance a ese proyecto, de visitarlos en Burbank, de trabajar con los guionistas de manera de controlar cada aspecto, y de ver finalmente y si todo resulta como ella quiere, de firmar la autorización para filmar.
Eso es la película. Ni más ni menos que eso. Ese viaje desconocido. Ese momento en el que un escritor tiene que trabajar sobre su imaginación y compartir un trabajo creativo con un equipo que estuvo tan lejos de sus sueños primeros.
Y está muy bien resuelto!
Puede ser una película morosa. Demasiado tranquila para el ritmo de estos días. Demasiado discursiva. Pero es intensa. Aunque no deja de ser sutil en ningún instante.
Hay un enorme acierto en elegir a Tom Hanks como Walt Disney. Quiero decir, Tom es Walt. Tiene un enrome carisma, es poderoso, tiene magnetismo, poder, pasión. No podría haber estado mejor elegido.
Entre ellos dos, Walt y la escritora, habrá guerra, celos, zancadillas, ternura y emoción.
Todo el tiempo la película nos llevará en flashbacks al origen de todo, a los momentos escondidos detrás de esa historia que exorciza la niñez de a autora y redime.
El pasaje de una mente a la pantalla y de la pantalla a los corazones de millones de chicos en todo el mundo es el argumento central  de Saving Mr Banks.
Y desde este blog saludamos estas películas, que quizá no llenen salas, pero que son tan saludables.


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