viernes, 21 de febrero de 2014

12 years a slave


12 years a slave

 


Ya lo escribí otras veces, no siempre una película grande es una gran película.

Y esta es grande, es concebida como grande por su elenco multiestelar, por los desplazamientos las locaciones, la banda de sonido, la duración. Es el gran engranaje industrial al servicio de la historia.

Pero resulta que la historia no resulta.

Al menos no para mí, que ya vi Raíces hace tantos años, y aprendí que había blancos malos malísimos en el sur de Estados Unidos, y que todo valía a la hora de defender las propiedades (entre las que están los negros esclavos).

Es cierto que la película se estrena en un año en el que otras películas abordaron la temática (la del mayordomo por ejemplo, comentada hace poco en Butaca al Centro) y también es rigurosamente cierto que, con Obama en el segundo mandato, hay cuestiones que tienen una resonancia en la audiencia norteamericana que en otras épocas no habría tenido.

Quiero decir, es una película que no cuenta nada que no hayamos visto, que se regodea en algunas crueldades, que hace demasiado foco en las laceraciones físicas y las violencias sexuales y morales, pero sin aportar una mirada nueva sobre el problema.

Es decir, ya vimos eso, pero qué más tenés para contarme.

Si no hay ese “algo más” la película es otra más, y este es el caso, lamentablemente.

Tampoco me gustó el trabajo protagónico, y rescato solamente para mi gusto algunos minutos del “master” que compone Bennedict Cumberbacht.

No el de Fassbender, actor fetiche del director a quien había ya dirigido en Shame, por ejemplo, que es un compendio de excesos y rojedades en la cara.

Hay pasión insinuada no genuina, hay sangre derramada pero sin otro fin que derramarla, hay temas que no cierran nunca, y no hay una mirada que explique el fenómeno desde otro ángulo, lo que sería necesario para entender porqué, la sociedad americana todavía no se cura de esa herida de la esclavitud de su población negra.

No vale la pena contar de qué va la historia.

Ya la vimos por la televisión hace algunos años.

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