lunes, 11 de abril de 2016

Don Giovanni

Don Giovanni

Entre la belleza de la música de Mozart y una puesta escolar



Se anunció con gran expectativa el inicio de esta temporada lírica en el Teatro Colón y con justa razón, arrancar con una nueva puesta de Don Giovanni, y convocando al tenor uruguayo ERWIN SCHROTT para ponerse en la piel del amante eterno, justificaban el alboroto.

EL teatro está majestuoso como siempre, la apertura de funciones fue, puntualmente glamorosa, como se corresponde con la tradición del alto arte local y los moños y los brillos fueron dando marco, con los flashes de los fotógrafos a la caza de apellidos y conquistas, hasta que todo fue acomodándose suavemente.

Y los carraspeos dieron lugar al primer aplauso para director y orquesta y todo quedó en silencio y en oscuridad.

Hay dos planos para contar la experiencia, el de la musicalidad de Mozart, pegadiza, virtuosa pero a la vez de una simpleza diáfana y confortable, y el de la puesta y las voces.

Me impactó gratamente lo primero, es decir lo que ya conocía, y me dejó algún sinsabor lo segundo.

Por que la puesta fue para mi gusto demasiado escolar, demasiado declamativa, mucho de todos en fila mirando al frente a decir lo suyo.

Salvo por las zancadas del protagonista (bien adueñándose del espacio) que seguro tiene que ver más con su naturaleza expansiva (la del virtuoso tenor que se sabe divo y virtuoso) que con las marcas del regiseur (creo, a juzgar por el resto del reparto).

Las voces desparejas. Almenares, en la piel de Donna Anna está bien, no tanto como supimos disfrutarla, y Simón Orfila hace un buen Leporello, siguiendo muy bien al protagonista. Hay unos buenos pasajes de la Donna Elvira de María Bayo y un muy poco encantador y efectivo Jonathan Boyd como Don Ottavio (hagan algo con sus anteojos por favor!!!! se los pone y se los saca unas 467 veces en toda la puesta).

No ayuda a una puesta más dinámica el colosal dispositivo escénico de Daniel Bianco. Ya que sus líneas rectas y paredes al frente, le quitan casi cualquier vestigio de profundidad al escenario.

El resultado general es bueno por la calidad musical y por algunos pasajes actorales.

Entre los que se destaca la buena dupla de Zerlina y Masetto, interpretados por Jaquelina Livieri y Mario De Salvo.





4 comentarios:

  1. Buenos día. Perdón por la intromisión, estaba buscando críticas y ésta es una de las que encontré. En mi muy modesta opinión Jaquelina Livieri estuvo excelente y Jonathan Boyd (Que coincido en que tienen que hacer algo con esos lentes), si bien no me pareció que tenga un gran caudal de voz, creo que fue exquisito. Junto con Erwin Schrott, y Simón Orfila, para mí, fueron los mejores. No me convencieron Paula Almenares ni María Bayo.

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  3. El segundo elenco fue muuuuuuyyyyyyyyy superior vocal y actoralmente.

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  4. Sería sensacional, que un crítico conociera que registro interpreta cada papel. Don Giovanni, es un barítono, no un tenor.
    No vi la puesta, pero ya que usó el término "escolar", debería haber hecho sus deberes, antes de criticar una regie...

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