sábado, 17 de diciembre de 2011

Colombiana


Colombiana

Confieso que le entré a la película esperando encontrar algo del maravilloso libro de Pérez Reverte “La reina del sur”. Algo de la épica, la sensualidad y la aventura de ese libro.

Me vinieron “bala de plata” de Elmer Mendoza, y tantos títulos sobre la temática que devoré (hacia el final un poco mejor orientado en cuanto a los títulos gracias a los consejos de Gaby Polit, que de esto manya un vagón) y esperé ver, algún día, reflejados con justicia en alguna pantalla.

Pero no es el caso.

Colombiana es otra historia de latinos contada por gringos. Creo que no hace falta agregar nada más. Todos estereotipos, desde el capo del cartel acorazado y súper custodiado que bebe todo el día de una finísima copa de cognac, hasta el funcionario de la CIA al que adivinamos levemente corrupto. Está todo en su lugar. Faltan las gallinas caminado sueltas, altivas, al costado del camino, tan latinoamericanas en las películas gringas de los 60, 70 y hasta 80s, pero ahora fuera de moda.

Lo que tiene de bueno la película es el aire coreográfico, cómo la protagonista se desliza por las escenas, nocturna, letal.

Bien filmadas las escenas de acción merced a la mano entrenada de su director Olivier Megaton (cuando pongo que es el director de Trasnpoter 3 entienden lo que digo, no?) tiene la rareza de que el guión lo escribió Luc Besson.

La protagonista tiene una delicadeza y belleza inusuales, salvajes, pero tampoco le traspasa ese erotismo tan necesario a su máscara.

En fin, otra historia de la nena que ve morir a sus padres de la mano de un capo de cartel y que recorrerá un largo camino hasta que cobre venganza por su mano.

La película tampoco explota uno de los elementos esenciales que insinúa, la chiquita, ahora asesina implacable, va dejando huellas en sus víctimas, al estilo asesino serial, grabándoles en el pecho una flor colombiana que se llama Cataleya, que es además su nombre. Esto es solo un elemento decorativo en el desarrollo de la trama.

Poco de eso, algo de aquello. Nada nuevo.

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