domingo, 4 de diciembre de 2011

Larry Corwne


Larry Crowne

Se respira norteamericanidad en cada aparición de Tom Hanks y Julia Roberts, y esta película los junta y los combina, con lo que la atmósfera está asegurada.

Escrita, producida, dirigida y actuada por Hanks, cuenta la historia muy actual de un laburante de una gran cadena de retail en una ciudad media de los Estados Unidos, atento, seguidor a ultranza de las normas, de los que no esperan que un supervisor ande cerca para hacer las cosas bien.

Un día los jefes lo llaman a la zona de descanso, como ya le pasó en 9 oportunidades, cada vez que fue a esa misma cita salió con el cuadro de empleado del mes bajo el brazo, pero esta vez era para despedirlo.

La cadena no puede ascender más a gente que no fue a la universidad, y Larry no fue, por lo que sus ascensos en el futuro están determinados (por eso ascendieron ustedes, que trabajan peor que yo pero fueron a la universidad) con lo que, mejor sacarlo del empleo ahora.

Crisis de media edad, el tipo anda solo, paga su hipoteca, solo tiene amigos y es un gran tipo.

No tiene nada que perder, empieza a echar lastre, vende sus cosas para sobrevivir y decide empezar lo que la marina le impidió hacer hace años, ir a la universidad.

El mundo cambia allí, las nuevas generaciones. Se vendrán cambios fuertes en su vida, y una profesora, la de oratoria, la siempre atrayente y exclusiva Julia Roberts (la pantalla ama su sonrisa) le cambiará la vida para siempre.

Es una buena comedia, bien ligera, que toca los temas de fondo que están complicando la vida de los americanos, pero no los profundiza.

Tiene quizá estereotipos demasiado marcados, tanto que los hace poco creíbles. Actuaciones correctas, nadie puede destacarse al lado de esos dos imanes si no hace algo realmente inolvidable, y un poco exageradas para el tono de la comedia, en donde los buenos son buenísimos y los que supuestamente son los malos no terminan de serlo.

Algunos toques de buena música, un par de gags (no más, y es llamativo) que Hanks juega con maestría.

Un experimento, un buen momento que salta de la televisión (lugar en donde Tom ha desarrollado su costado de director) para pasar a un formato grande, pero sin pretensiones.

Para ser claros, es para pasar un rato, tranquilos, sin grandes expectativas y ver una película en la que sabemos de entrada que todo va a salir bien, sin sorpresas y quizá estemos presenciando los primeros garabatos de un director que, por lo que sabe y significa para la industria del cine, seguro nos tiene reservadas algunas sorpresas.

1 comentario:

  1. Ideal para verla en el avión, como hice yo hace poco. En ese contexto, me gustó: tiene estereotipos, sí, pero no pasan al lado de la obviedad y por eso se sobrellevan. Y cada tanto, es relajante ver algo que ya imaginás cómo va a terminar la historia. ¡Gracias por las recomendaciones del blog!

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