lunes, 18 de julio de 2016

River

River

Un gigante melancólico, sus fantasmas y una historia demasiado cercana


8 Butacas



Hace un par de años leíamos con algo de incredulidad que Netflix tenía en sus planes mucho más que cambiar definitivamente la manera de ver películas y series, su CEO decía que la verdadera batalla iba a ser la batalla de los contenidos, que ahí iba a estar la diferencia.

Y vaya si hay una batalla, interesante, en la que, esta vez sí, salimos ganando los espectadores.

Es que los recursos creativos y económicos que se están dedicando a las producciones originales, hacen augurar unos buenos años de buenos productos, al menos hasta que el formato cambie de nuevo.

River es otra producción especial para Netflix de una cantera que produce buenas cosas, como es la BBC One (responsable por Sehrlock, entre otras perlas) y en este caso apelan a un protagónico escandinavo (otra buena escuela) como es Stellan Skarsgård.

John River es un detective investigador brillante, que resuelve el 80% de sus casos. Es introvertido, no tiene amigos, y es un solitario sin remedio.

Su vida se ve profundamente alterada cuando disparan y dan muerte a su compañera, la sargento Stevenson.

A partir de ese hecho traumático, se desarrollará una historia de investigación obsesiva para dar con el asesino de esa mujer que, como iremos descubriendo, era mucho más que una compañera.

Pero River tiene un costado inexplicable, sus fantasmas, casi siempre de gente muerta, se aparecen demasiado vívidamente en medio de sus días, para marcarle cosas, ayudarlo o guiarlo en la investigación y en su locura.

Ese delicado equilibrio, que debe ser cubierto por sus superiores, investigado por una terapeuta y soportado por su nuevo compañero, es la clave de la buena historia que es River.

Una historia que se irá desgranando capítulo a capítulo, que no da nada por cierto ni por sentado y que se mete muy de lleno en un mundo inglés muy actual, muy multiéntico y muy agresivo.

Es una buena serie de nada más que 6 capítulos, que ojalá siga.

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