lunes, 11 de julio de 2016

Triple 9

Triple 9

Elenco multiestelar, tiros, líos y cosa golda en una historia con más buenas intenciones que historia...


5 Butacas



Cuando hay un código tripe 9 hay un oficial herido de muerte, y toda la policía acude a su auxilio. Entonces, esa ventana de unos minutos, libera otras zonas para otros golpes.

La película comienza con un espectacular golpe a un banco de Atlanta. Gran despliegue de equipamiento, logística y códigos. Solo para llevarse entera una sola caja de seguridad.

Al rato ya entrevemos que es un golpe demasiado bien armado, y unos minutos después los veremos a los integrantes, vestirse de policías.

Es que se trata de un equipo de élite, conformado por policías en actividad y ex servicios, a las órdenes (difusas) de Chiwetel Ejiofor (que no para de trabajar), pero no sabremos sino hasta entrada la película, qué robaron, por qué y para quién.

Hasta ahí el ritmo nos hace perder de vista la trama central, como debe ocurrir con una buena película de acción.

Cuando además el director pretende sublecturas, la cosa se complica.

Y hay algo de eso en Triple 9. 

La mafia rusa (son muy malos) y la mafia judía (la Kosher Nostra dice en broma el detective que compone Woody Harrelson) y un entramado que no termina de entenderse bien.

Es que cuando se intentan cruzar varias historias, deben estar muy bien contadas para que la trama resulte atractiva además de entretenida por las escenas de acción.

En ese aspecto Triple 9 defrauda un poco.

Hay espacio para lucimientos de actores, pero como son tantos, también se hace un poco de ensalada.

Se destacan (como siempre) Kate Winslet haciendo el personaje de la jefa de la facción rusa, y el ascendente Aaron Paul, que debe componer a un personaje al límite para destacar su rol.

Woody Harrelson entre los conocidos de siempre, haciendo lo que hace casi siempre, el policía excesivo, al límite de las adicciones, pero buena madera (mmmmm) en esta oportunidad tío del policía joven que será el héroe de la noche, el mucho más sólido que el hermano Casey Aflleck.

El director es un fino narrador, responsable por el sensacional western Lawless o The Road, dos buenas películas con climas y efectos cinematográficos. Entiendo que en esta, intentó llevar adelante un presupuesto ambicioso, con un elenco soñado y un flojo guión, como útimamente nos tiene acostumbrados la gran industria norteamericana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario