domingo, 6 de marzo de 2016

Secret in their eyes

Secret in their eyes



Si, es una buena versión. No son fáciles estas paradas. La película es buena, el libro es genial, solo que no se hizo en Estados Unidos y entonces, además de que no les gusta leer, alguien piensa que es una buena idea que es película de la que todos hablan, se haga ahí, en el centro mismo del corazón gringo, de manera de poder digerirla mejor, en inglés.

Entonces la tentación es hacerla "literal". Cambiar los chistes, las referencias, pero seguir la línea argumental para adaptar solo el gusto local.

La edición norteamericana entonces, y ahí radica la sorpresa, no solo adapta, sino que cambia casi todo!

Se inspira, se estimula con la historia de Sacheri y Campanella, toma la esencia de algunos de los personajes, el hilo de algunos acontecimientos, la historia madre, y la reconvierte para no solo hacer que les guste a ellos, sino que logra una buena película sin traicionar los ideales de la que le dio origen.

 Y es que el director, Billy Ray, es fundamentalmente un buen escritor, contador de historias, respetuoso del valor que encontró en el libro y en la película de Campanella y gran traductor al fin, la transforma en un buen producto.

En un muy buen producto que logra momentos de tensión y emoción, y comunicar con soltura un buen relato.

Está sostenido en actuaciones muy ajustadas, Chiwetel Ejiofor, Nicole Kidman y Julia Roberts.

Cambia sutilmente los personajes, obviamente borra las particularidades de nuestro sistema judicial, nuestras míseras, nuestra dictadura tan presente, pero toma las cosas que les duelen a ellos mismos y las vuelca de manera inclemente en la historia.

Hay algunos homenajes a la original, bien logrados, aunque está mal que busquemos esos momentos, es necesario dejarnos llevar por este relato que solamente toma como referencia un par de personajes y sus circunstancias, pero que es capaz de hilvanar una voz distinta.

Es buena.

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