domingo, 5 de junio de 2011

Unknown


Unknown

Vimos esta película muchas veces, incluso en nuestras telenovelas, el golpe en la cabeza que hace que el fulano no recuerde nada, y cuando lo empieza a hacer, las piezas no terminan de encajar.

Ambientada en la Berlín de hoy, con un elenco ajustado, Liam Neeson encarna a un científico botánico que viaja a una conferencia mundial con su esposa Jannuary Jones (si, Betty Draper de Mad Men, será que los empezamos a reconocer en todas las películas?). Cuando llega al hotel se da cuenta que una de sus valijas (después sabremos que la más importante) se ha quedado en el aeropuerto.

Se toma un taxi, le pide ir rápido, hay un accidente en el que el auto cae al río y desde ese punto, nos vamos a poner de su lado para tratar de reconstruir una historia que nunca, a partir de ese momento, será lo que parece o lo que el relato nos intenta contar.

Hay dos apariciones alemanas estelares, al estilo de las coproducciones. Están Bruno Ganz (el Hitler de La Caída o uno de los alados de Las Alas del Deseo de Wenders) y Sebastian Koch, inolvidable en La Vida de los Otros.

Es una película de oficio, esas que los grandes estudios hacen con precisión industrializada, pero nada más.

Hay una buena persecución por Berlín, con buen sonido, y hay algunos buenos climas, logrados por el oficio enorme de Neeson.

Su voz quebrada, su enorme humanidad vencida, valen sus momentos de flaqueza.

No hay mucho más.

Vidas que nos son lo que parecen ser, un golpe que lo cambia todo, un final diferente al que se venía construyendo.

Entretenimiento puro, para sábados a la tarde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario