domingo, 24 de febrero de 2013

Lawless

Lawless


Qué buena que es! Unos hermanos, su leyenda en una ruralidad demasiado hostil de la medianía norteamericana de los años de la ley seca, y una historia simple, furiosa, muy bien construida.
Una gran composición de Tom Hardy como el jefe de este clan de hermanos muy salvajes, precedidos por una leyenda de inmortalidad y de fiereza y soledad.
Son tres, solitarios, que hacen su trabajo sin sobresaltos, hacen y entregan whisky casero por toda la zona este de los Estados Unidos.
Viven en un paraje que hace las veces de hotel de carretera, nada los sobresalta. El menor de los tres, que recién empieza a tener conciencia del negocio en el que está metido (Shia LaBeouf) será a la vez un protagonista central de la historia, un narrador privilegiado y un buscador (por su inexperiencia) de todos los problemas imaginables.
Se cruzarán las historias de los tres hermanos, con la de un despiadado nuevo delegado de la autoridad federal que decomisa el alcohol, un hijo de mil putas interpretado por Guy Pearce y un par de enormes pequeñas actuaciones como la de Gary Oldman haciendo de un gángster de Chicago que se establece por la zona y Jessica Chastain, tan nombrada por estos días y tan elogiada por este blog desde la primera tímida vez que la vimos por la pantalla.
Ese nuevo alguacil será quién rompa todos los tratos preexistentes y no solo intente desbaratar el negocio de los hermanos, sino que además intentará terminar con la leyenda de su inmortalidad.
Habrá escenas de gran violencia explícita, que no están ni demás ni son parodias como en alguna película de Tarantino, sino que están filmadas para que terminemos de comprender en qué vida están los hermanos y cuán difícil es sobrevivir en esos días de prohibiciones y crimen organizado.
Todos los personajes, que están muy bien, encajan a la perfección en este mecanismo que monta el director, con la ayuda de muy buenos actores que hacen bien lo suyo a su tiempo.
No le sobra nada y no cae en tentaciones fáciles. No hay moralina, no hay enseñanzas, hay un buen relato, un buen ritmo, una gran banda de sonido y buen cine.
La película advierte todo el tiempo que está basada en hechos reales y uno se olvida de eso cuando la está mirando y disfrutando, porque si bien los hechos, todos, son verosímiles, uno se mete en la ficción y se olvida de todo. Pero ahí estarán las imágenes reales, al final de la película, en blanco y negro, como testimonios de que todo lo que se contó es cierto, seguro que con licencia, pero cierto.
Qué más?

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