miércoles, 13 de enero de 2016

Spotlight

Spotlight



Película obligatoria para mis amigos periodistas, cuenta con detalle obsesivo el proceso interno del diario The Boston Globe, hasta llegar a la publicación de una nota de gran impacto social en los años 90, la historia del ocultamiento durante años, por parte de la Iglesia Católica, de violaciones a menores por parte de sacerdotes.

Efectivamente está basada en una historia real, está bien contada y ambientada, pero el peso de la historia excede la narración, la desborda, hay tanto para decir, tanto para contar y expresar con palabras, que los hechos, las imágenes, parecen quedar en segundo plano.

Entonces el valor fílmico, la magia, se relega.

El peso de la historia es muy fuerte, los actores, algunos como Ruffalo (encabeza el reparto) intentando componer un personaje un tanto forzado, con un Keaton, Mac Adams, Slattery (inolvidable Roger de Mad Men) completando un elenco que da solidez a las palabras, pero que fluye entre textos sin aportes significativos.

Quiero decir, podrían haber sido actores de mucha menos talla y la historia se contaba con la misma contundencia, claro, sin aspiraciones a premios quizá.

El director, Tom McCarthy, es un tipo multifacético, que escribe, produce, dirige y actúa. Y ya nos había conformado con una maravillosa comedia Win Win y con The Visitor. Se nota su oficio en Spotlight, aunque no pueda escaparse de la trampa que le tienden los excesivos diálogos.

Están bien los climas, la época y muy bien lograda la tensión que se desarrolla a medida que van encontrando testimonios de abusos y sacerdotes involucrados. Muy bien.

Pero hasta ahí.

Me animo a decir que falta cine. Que es una historia para leer más que para ver.

A los amigos periodistas, quizá le falte algún guiño para disfrutarla con complicidad.


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