sábado, 17 de abril de 2010

Lluvia de hamburguesas


Qué placer! Por qué no había de estas películas en nuestra infancia? El dolor de huevos que significaba para mi viejo el tener que llevarme al Los Angeles a ver Bambi!!! Y ahora es un placer enorme.
Para ser concretos, estas creaciones no son para chicos. Cada vez me convenzo más que están hechas por gente de mi generación y para mi generación. Está bien, hay algo para ellos, es cierto, pero qué argumentos, por favor!!
Lluvia de hamburguesas es un buen exponente del género. Al igual que Monsters Inc. y tantas otras, nos plantea el caso de un dispositivo que, si se usara bien sería fantástico, pero cuando intervienen los "malos" que quieren sacar más de la cuenta, todo se va por el inodoro y es necesaria una acción heroica para que todo vuelva a su cause normal.
El nerd desplazado, que pasó toda su infancia encerrado en su laboratorio, ahora tiene en sus manos una máquina que convierte el agua en hamburguesas, y en toda la comida que se imaginen, y que, por un accidente, esa máquina se fue a instalar a una nube bien alta, por lo que, ahora cada vez que se activa, solo hay que elegir cuál es el plato que queremos que caiga del cielo. Esto, en una comunidad que vivía de la pesca y venta de sardinas, es como maná del cielo.
Hay historias de gula, de idolatría, de manipulación, un político ambicioso, amigos, autoridad, y una buena y tierna historia de amor con Sam Chispas (Sam Sparks) joven bella que cambia su apariencia para dejar de ser una nerd y se convierte en alguien sin identidad.
Ahora, la historia que más conmueve, la que atraviesa toda la película y está llena de momentos, es la historia Padre Hijo, resuelta a lo Hollywood, es cierto, pero conmovedora.
Si tienen hijos, no lo duden, buen programa para mañana (que parece que llueve) y si no, ya se ponen a llamar y se llevan a algún sobrino o hijo de amigos. No lo duden.

Y si pueden, véanla en 3D

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